

TEMÁTICAS Y EJES DE DEBATE EN EL MARCO DE LA PRIMERA MESA DE TRABAJO
Con el fin de dar luces acerca de la problemática actual de derechos humanos, ciudadanía y políticas de integración para personas en condiciones de movilidad humana se ha preparado la siguiente información que forma parte de la mesa llamada “Derechos Humanos y de Ciudadanía. Políticas de atención social e integración para laspoblación migrante de nuestras ciudades”, del Encuentro de Ciudades Abiertas.
En Derechos Humanos
Un enfoque de derechos inclusivo para las personas en condiciones de movilidad humana desde el Estado buscará partir de un equilibrio apropiado entre la soberanía nacional y sus deberes con respecto a la población migrante que se encuentra en su territorio, considerando los acuerdos internacionales de derechos humanos, los acuerdos internacionales en materia de derecho migratorio y demás instrumentos internacionales relacionados.
Una premisa fundamental de la soberanía nacional es que el Estado tiene el poder de controlar las fronteras de su territorio mediante la emisión de políticas que regulen la entrada de personas extranjeras, es así que en ciertas circunstancias el Estado puede inclusive expulsar a ciudadanos y ciudadanas extranjeras que considere en función de su legislación nacional, la seguridad y la integridad territorial. Sin embargo, esta facultad del Estado de regular los flujos migratorios debe contemplar que las personas en condiciones de movilidad humana están amparadas por la declaración universal de los derechos humanos, los mismos que son fundamentales e inalienables, así como libertades que están protegidas por instrumentos de derecho internacional y el derecho consuetudinario internacional.
Muchas de las personas que están en condiciones de movilidad humana carecen de conocimiento sobre sus derechos fundamentales lo que les ha convertido en poblaciones vulnerables, muchas veces incapaces de defenderse ante la exclusión y la discriminación social, económica y política. No es inusual, que esta población tenga que enfrentar en su cotidianeidad formas de exclusión como la negación de su derecho de asociación y de asamblea y un trato desigual con respecto a los ciudadanos y las ciudadanas nacionales.
Otras de las dificultades de exclusión y discriminación a las que las personas en condiciones de movilidad humana se deben enfrentar son el racismo y la xenofobia. Es frecuente que en momentos de tensión política y crisis económica, los y las inmigrantes son culpabilizados de los males que afligen a las sociedades receptoras, llegando a ser tratados en muchos casos, como personas peligrosas para la seguridad e integridad nacional.
Lo expuesto busca evidenciar la problemática de la movilidad humana y el rol de los gobiernos locales en relación a la construcción de políticas de inclusión e integración de la población migrante. Justamente esta mesa buscará debatir acerca de esta problemática, socializar y compartir sus experiencias como gobiernos locales en relación a políticas de sensibilización y defensa de los derechos Humanos de las personas migrantes.
En Ciudadanía
Todas las personas que viven en un mismo territorio y están sujetas a las mismas leyes, por coherencia jurídica, deberían tener los mismos derechos y deberes.
La ciudadanía no es sólo un término jurídico, es sobre todo un concepto político y social, de pertenencia y relación. Ciudadanía es la asunción de derechos y deberes, da significado al término “formar parte”, significa entre otras cosas, visibilidad en el espacio público y corresponsabilidad social. Todo esto se evidencia de especial manera en la ciudad, lo cual implica que debe haber un accionar “positivo” desde las administraciones locales para promover la integración de los residentes migrantes.
Las personas se integran en la medida en que van adquiriendo la condición de ciudadanos en la sociedad que ya los ha acogido. En esa medida, la ciudad es el más significativo de los espacios comunes de convivencia y es clave para la articulación de la vida democrática y cívica de todos sus ciudadanos y ciudadanas.
Los municipios y alcaldías, son el primer eslabón que enfrenta el fenómeno migratorio, teniendo que facilitar soluciones inmediatas al reto que supone la llegada y el asentamiento de personas procedentes de otros países o migraciones internas.
La mesa discutirá y pondrá en común experiencias de diferentes ciudades en este sentido, teniendo como objetivo la socialización de experiencias y coordinación de medidas adecuadas.
Políticas de integración
La inmigración trae consigo nuevos problemas que se han de afrontar, pero hay que partir de que dicho fenómeno aportan al país de acogida grandes beneficios en el progreso económico, es más, sin la aportación del esfuerzo de los contingentes migratorios las economías de los países del primer mundo hubieran quedado seriamente dañadas.
Por lo tanto, a la hora de concebir una política de inmigración no se puede limitar a la regulación de los flujos y el control de las fronteras, debiendo alcanzar a favorecer la integración de los y las migrantes en las sociedades y ciudades que les acoge ya que, en buena parte, quedará asentada de por vida en su territorio.
Las políticas de integración son responsabilidad de todos los niveles de gobierno, la nacional, la autonómica y la local, dado que abarca el campo social, la salud pública, educación, vivienda, etc., cuyas competencias residen en todas ellas. De ahí la dificultad en establecer los mecanismos de coordinación y cooperación dentro de planes de integración social, cuestión que complica la gestión y desprotege a la población migrante. Un aspecto que urge solucionar de manera efectiva dadas las dimensiones del fenómeno migratorio.
En la actualidad, las políticas de inmigración reflejan dificultades de los gobiernos en sus cometidos de garantizar la igualdad de oportunidades para todos, además de promover relaciones interculturales pacíficas, a más de buscar satisfacer las necesidades económicas y demográficas de cada país en concreto.
Esta mesa pondrá a dialogar diferentes políticas de integración en el ámbito municipal, sus pros y contras, siendo conscientes de que es preciso construir más infraestructura social y que las instituciones políticas deben promover iniciativas en contra de la discriminación, permitiendo a las y los migrantes participar en su propia integración social.







